Tempus crastinum
Dada la situación de pandemia actual a nadie le sorprendería que el sistema educativo se convirtiese en una experiencia a distancia, diferente, en la que las pantallas y la casa del alumno sustituyesen al aula. ¿Asusta, verdad? Pero... ¿y si le echamos un vistazo? Las clases ya no tienen numerus clausus, de hecho, ni siquiera el profesor imparte sus clases a tiempo real. Todas las clases son grabadas y pasan a estar a disposición permanente del alumno. Se sigue un temario bien estructurado y organizado, de manera que el alumno puede encontrar la explicación que necesite en un índice muy detallado. Esto facilita que el alumno pueda regresar en cualquier momento a aquel contenido que le genera dudas. La parte práctica de las asignaturas se realiza en streaming : un profesor resuelve ejercicios en una pizarra; otro atiende las dudas en el chat. Esto ocupa las primera parte de la mañana, después, para que los estudiantes puedan reactivarse físicamente y relacionarse, se realizan activ...